A LOS DIOSES zeroabsolute - Barcelona - 08/06/2006 13:29:06
Contador de visitas (solo registrados)
Estaba solo a unos centímetros de la pared, pude observar en el reflejo de aquel charco como deslizaban desde tus ojos hasta tu barbilla redonda finas lágrimas de cristal precipitándose entonces a la nada de aquel abismo, enseguida comprendí que no pretendías hablar, habías tomado una decisión y estabas dispuesta a cumplir con ella. Me acerqué a ti sigilosamente como resbalando por aquel suelo de granito firme, puse mi mano sobre tu hombro y te asustaste, te giraste con cara de sorpresa y diste un paso hacía atrás.
-No lo hagas, no merece la pena..
-¿Qué sabes tú? No has vivido mi vida..
-Tampoco quiero presenciar tu muerte.
-Sólo eres un desconocido.
-Sí, soy un desconocido, no obstante si me das una oportunidad puedo dejar de serlo...
Miraste al suelo confusa y te acuclillaste a dibujar en la arena, yo tomé tu mano libre y la puse sobre mi pecho, te miré a los ojos y pude leer en ellos tu miedo.
-¿Sientes como late?;¿Notas como palpita?
-Sí..
-Yo no, pero hay personas como tú que si que lo hacen.
Te pusiste nerviosa y empezaste a gritarme:
-!¿Que intentas decirme?!, !¿Tengo que vivir por los demás?!
-Tranquilízate, te explicare mi forma de ver la vida; Cada persona es independiente, eso es cierto, no obstante, ¿Qué pasaría si vivieses sola en el mundo?
Me cortaste tajantemente:
-¡Yo ya estoy sola!
-Eso no es cierto, yo estoy aquí contigo. Si vivieses sola no tendrías hombro en el que reposar tu cabeza para llorar, no tendrías a nadie con quien hablar, nadie a quien explicar tus problemas.. Realmente si estuvieses sola no existirías, porque no eres tú quien existe, son los demás los que te hacen existir.. Y si tú crees que no existes para nadie te equivocas, porque aunque te acabo de conocer, para mi ya existes; no estás sola..
Llorando con mayor intensidad te tiraste a mis brazos murmullando algunas palabras:
-Soy una imbécil, perdóname señor, soy una imbécil..
Icé tu cabeza con el puño cerrado empujándola por la barbilla, lancé una mirada a tus ojos y te dije:
-No debes pedir perdón por algo que no has hecho, disfruta de la vida hasta que puedas, que la muerte no es cosa nuestra..
Apretaste mi torso con fuerza entre tus brazos, pude notar un leve temblor en tus dedos, seguidamente me soltaste y te fuiste caminando lentamente camino abajo, me quedé allí levantado sintiendo algo de vacío dentro de mí, me pregunto aún si una parte de mi se fué contigo.. Tras mirar aquel charco varios minutos me acerqué al abismo y miré hacia abajo..
¿Porqué los dioses nos conceden la vida para intentar arrebatárnosla de una forma tan mísera? A veces creo que se burlan de nosotros..