F(ibonacci)lores wichi - Sta. Cruz de Tenerife - 14/11/2008 13:43:04
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No todas las flores florecen con la misma exactitud. Fibonacci pudo equivocarse, porque él iba de científico, pero no tuvo en cuenta que las flores le afectaban. Que las flores se usan más que secuencias conejiles (ya sabes, 1-2--3-5-8-13...). Yo, al menos, me fío de los diagnósticos amorosos de las margaritas. Quién no ha llevado, como poco durante una milésima de segundo, una orgullosa sonrisa en el rostro al quitar el último pétalo del sí. O quién no ha decidido olvidarse un poco de todo, olvidarse del mundo, vaya, y regalar un flor. A mamá por ejemplo. Como estas cosas ya no están de moda, mamá se sorprende, y no hay Fibonaccis que valgan. Ah! y se me olvidaba. Pedir deseos a los fieros dientes de león. Ahí sí que no hay trampa ni cartón. Se van volando, con un pedacito de tus sueños. Y te quedas enfrente del acantilado, pensando que no pueden estar mejor que en ese preciso instante en ese preciso lugar. Me gustaría que fuese un poco menos Fibonacci la vida, desintegrar los números. Y eso que al tal Fibonacci le guardo cierta simpatía, especialmente por su secuencia, los iglúes y el número aureo. Pero qué quieren que les diga. Prefiero ir a coger manzanilla y cantarle a mis flores, que se me marchitan a diario.