La gente promete cosas todosestanesperando - Otro - Other - 28/04/2007 22:23:16
Contador de visitas (solo registrados)
No me vale que me digan que el ser humano es inteligente y superior al resto de los animales. Que podamos matarlos a todos si queremos no nos convierte en superiores y mucho menos en inteligentes. Nuestra presunta capacidad de razonar tiene una propiedad inherente que es la estupidez, que se encarga una vez más de demostrarnos que no somos tan especiales como creemos.
Sólo queremos lo que no podemos tener y cuando lo tenemos estamos deseando escapar. Nunca sabemos lo que queremos hasta que es demasiado tarde y nunca apreciamos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Y si tenemos la suerte de recuperarlo, rompemos nuestras vanas promesas de cambiar para no perderlo nunca más a los pocos días. Quizá resulta más positivo si lo vemos desde otra perspectiva más deshumanizada. Quizá se pueda considerar simplemente un mecanismo biológico de nuestra mente para seguir evolucionando, cambiando, seguir queriendo más incluso cuando ya lo tienes todo. Estar en exploración constante. En aprendizaje constante.
Pero se vuelve contra nosotros a cada segundo y no importa que nos demos cuenta de lo que estamos haciendo porque nunca lo corregiremos. Y las cosas pueden parecer cambiar. Las personas pueden parecer cambiar. El mundo puede parecer cambiar. Pero es sólo maquillaje porque la estructura siempre es la misma.
Y seguimos agarrando para después abandonar. Deseando para después aborrecer. Llorando para después reír. Un perfecto ciclo en el que nadie sale ganando ni perdiendo. Sólo nos queda que sepamos apreciar lo que aún tenemos, aunque sea en arrebatos, porque lo perderemos. Y que sepamos quitarle importancia a los problemas porque, al fin y al cabo, todos moriremos algún día y se olvidará cualquier estupidez que hiciéramos.
No podemos evitar la estupidez, pero sí podemos evitar ser unos cobardes, evitar que el orgullo nos robe las oportunidades y evitar que nuestros intentos por controlar las emociones acaben por aniquilarlas, porque son lo único real que tenemos.
Y ahora, ¿podemos emocionarnos? ¿O ya es demasiado tarde?