"Y te prometo que si te vuelvo a ver tan hundida, trataré de hacer lo imposible por ponerte una sonrisa, pero una vez más desaparecerás, y aunque alguien se pueda extrañar, yo sabré entender, Miss Carrusel, sabré entender tus prisas"
Miss Carrusel-Nacho Vegas
Y te miro, y te miro, y te miro...
no miro a la niña graciosa, la niña de barrio politicamente correcta, pura naturalidad, miro esa lágrima que no avanza ni retrocede.
Déjala que salga, que muera en tus mejillas. No la retengas, deja de mirar al vacío y mirame de una puta vez, Miss Carrusel.
Llórame, vomítame todas esas palabras en la cara, pero no te calles.
Y ella, ella_1, me miró y se derrumbó.
Tiene miedo a que lo que guarda dentro, se vuelva real si lo exterioriza.
Y me cuentas, princesa, la diferencia entre la muerte y hechar de menos, lo orgullosa que te sentiste cuando él recogía el premio de redacción, las caratulas de los discos bajo el carro de los helados, tu vida allí (lo que te queda), la inestabilidad de las cosas, que nada permanece...
filósofa tú, Miss Carrusel.
Tú que quieres con desgarro, hasta que no puedes más,
tú que trabajas y te esfuerzas hasta que te sangran los ojos,
tú que pierdes el equilibrio en los viajes hacia tu otra casa...
To be, literalmente con el mundo. Filtra, filtra, hasta que nos quedemos solas las tres.
Y patinaremos en Malibú, tomaremos el sol e iremos a fiestas con rubias bronceadas.
Koala Lumpur, Seychelles, Burundi. Intensamente irreversible, orgullosa de tí, cuatro, ocho, diez... To be, Miss Carrusel.
(Ella es Maries, una de las Marisol: http://www.fotolog.com/miss_carrusel/)