Ojalá supiera que me congelé en la espera. Que mi alma sigue intacta y tan ávida de sentir como el primero de mis (nuestros) días.
.
Y ahora ya no es distancia lo que deba separarnos, sino ganas de deshacer todas esas costuras de este muro que sólo hizo que nos esperáramos a reencontrar el oportuno instante para volver a aprendernos.
años sin pisar esto y todavía he sentido la necesidad de visitarla buscando las sabias palabras de siempre.
es tan bonito lo que aún te escriben, ahora y entonces.... Irvine, tus palabras inspiran