Me acuerdo de cada momento, con mil detalles. Cada vez que decías "piensa una canción" con el i-pod de la mano. De cada abrazo que nos hemos dado, aunque hayan sido demasiado pocos. De esto y de lo otro. De las tres bolsas de gublins acompañadas de un cachi en el rockstar. Cuando te enfadabas porque te tiraba demasiado fuerte de los mofletes. Ah, y de las partidas de cartas en el teatro. Y a pesar de todo... cada vez que me acuerdo de ti no puedo evitar sonreír.
Porque, es verdad, aunque algunas cosas queden sólo en recuerdos...
son para siempre. Y, coño, porque siempre vuelas por encima.