La inconsistencia inadvertida de los acontecimientos no ha hecho más que prolongar una desidia que devora hasta la más recóndita de las opciones. Los segundos, con su voluntad rotunda de no cesar su marcha han terminado convirtiéndose en años, incansables...
...Imitando el movimiento del agua, la vida fluye, se bifurca y se une. No toda sigue el mismo camino, pero no tiene por qué tener distinto destino.