mi boca presumía de bailar con tus labios . desde el primer dia en que se conocieron, dejó de pedirme palabras, sonidos, movimientos .. decía que nada de eso necesitaba ya . que un simple roze con tus labios bastaba para vivir en silencio . mi cerebro se negaba . no aceptaba tal pasión y discutía a menudo con mis labios y con mi corazón . nunca terminaban por ponerse de acuerdo, y habia dias en los que mi cerebro ganaba la partida: mi corazón se arrugaba como una hoja muerta, y mis labios se bloqueaban y olvidaban como se besaba . pero cuando era al revés, mi corazón latía tan fuerte que mis labios eran capaces de bailar, sonreir, y aprovechar cada parte de tu boca .
el problema es que no consiguen ponerse de acuerdo, y tú boca no lo pone fácil .
ay que complicado es eso.
A mi me pasa algo parecido. Mi mente decía que no quería que mis labios necesitaran sus besos, que mis ojos necesitaran observarle en silencio, que mis oidos necesitaran escuchar su voz.
Pero eso solo lo decia mi mente, mi corazón no le quiso hacer caso.