Yo soy demasiado nostálgica como para cerrar esto, así que no lo voy a hacer.
Aunque esté más que acabado, merece seguir existiendo.
Sobrevivió a mi crisis informática a la que no sobrevivió nada más que mi dirección de correo electrónico, y también sobrevivirá al tiempo y al abandono.
Pero el ejemplo de mucha gente que me acompañó por aquí en su momento ha puesto ante mis ojos la idea de que, precisamente por todo eso, merece al menos esta confesión de abandono.
Y un rayo de luz: para el que le interese, estoy en www.inoizezgehiago.blogspot.com