Fabrico ascensores
sin tornillos, sin motores.
Con el ruido que me ahorro
los maullidos hacen mella
y mis cantos a capella
hacen sonreír a las flores.
Fabrico ascensores
de voltaje bajo en grasas,
hasta las nubes asciendo,
sueño, juego con colores,
y a la vuelta de mis viajes
los retales que olvidé coser
al corazón rajado
se hacen trajes.
Ayúdame
a llegar hasta mis sueños,
mis ciegos ascensores se oxidan con el paso de los metros,
(la presión)
al ver los sueños rotos
de todo aquel que desfalleció
(por ilusiones)
buscando, tratando de llegar,
como yo, hasta la meta final.
Fabrico ascensores
de chatarras e ironías,
de despojos que hice trizas,
de sonrisas marchitadas,
de los dejes de caricias innatas
que se me escapan,
de los besos que huyeron
del plenilunio, del arrullo
de mi corazón
en flor y nata.
Fabrico ascensores.
Alicates malparados que han caído hoy en mis manos,
que cuando surge la tinta del trasfondo de mi cuarto
lloro versos. Los estragos
que hace mi alma al verse sola en un desván,
sonriéndole a la vida cuando la vida va mal,
cuando me humilla, y trastabilla mi suerte,
a ratos sueño con verte,
y cuando veo que mis sueños son inertes
me conformo con mis flores, versos y ascensores.