Sigue viviendo... gan - Málaga - 20/01/2009 05:46:01
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Así lo sientes. Cada día que pasa es una nueva victoria. Cada día que pasa has ganado una batalla más en esta vida.
Ellos estarán ahí, como cada día. Tus jefes, profesores, padres, mentores, enemigos...
Simplemente, no decaigas. Mantén la compostura, mantente firme, mantén buena cara, diles lo que quieren oír, y continúa escurriéndote por los engranajes del sistema en pos de tus objetivos. Los objetivos, sólo para tí, que poca gente más tiene el privilegio de saber. Los objetivos de tu mundo, que con pocos tendrás el privilegio de compartir... los objetivos de la meta en este largo camino.
La información es oro, algo delicado que es preferible esconder, y es mejor atravesar sigilosamente las jaulas de grillos de esta vida, borrar tus huellas y ser invisible.
No seas partidario de una ideología determinada, de ninguna, sólo sé neutral, sólo sé transparente. No interfieras en el transcurso del mundo, no influyas en los demás si éstos no son relevantes. Sólo dá los pasos más importantes, más eficaces y más firmes.
Sé soberano de tu persona, con el estandarte de la autoestima, y cree en tí mismo, porque no habrá nadie como tú que pueda creer mejor en tí.
Si necesitas arriesgarte porque no hay otra salida, por cosas verdaderamente importantes... hazlo, no hay otra manera; la suerte a veces tiene que echarse y el destino tiene que decidir por tí. No es culpa de nadie.
Mira, observa, habla, aprende, experimenta, muévete... Nunca sabes cuánto puede valer la información ni los sentimientos que te pueda causar este mundo.
Conserva a tus amigos, hazlos carne de tu carne, sangre de tu sangre, confía en ellos y quiérelos, porque es imposible avanzar solo. Respeta a tu familia.
No sigas los consejos de nadie, no si no sientes que debes hacerlo... el ser humano sólo aprende de los errores.
Ten tus propias armas para luchar, tus propias habilidades, para que en momentos adecuados requieras usarlas.
Ten tus propias defensas aseguradas, para que nadie pueda invadirte indiscriminadamente.
Y por último, disfruta, disfruta de todo lo que puedas ver, oír, oler, tocar y saborear en cada día, porque cada día no sólo es una batalla. Cada día es también una recompensa por haber llegado hasta aquí. Cada día es también un regalo que nos pertenece a los que tenemos la fortuna de estar vivos.