"Raza, patria, nación, integración... Sin duda alguna Japón es un país de contrastes, un país en el que los rascacielos conviven con los templos, los lujosos restaurantes con los tradicionales puestos de comida, un país cuya cultura es el fruto de las influencias extranjeras recibidas durante siglos y en el que el paradojicamente se sigue abogando por la pureza étnica lo que irremediablemente termina por producir un profundo sentimiento de discriminación sobre aquellos ciudadanos extranjeros residentes en Japón.
Sugihara, el joven protagonista del filme, habla japonés, parece japonés y tiene amigos japoneses y sin embargo algo le diferencia del resto: su origen coreano. Residente en Japón y estudiante en una escuela norcoreana se siente alienado ante las estrictas normas de su escuela y la discriminación que sufre por parte de la sociedad japonesa. Sugihara aprendió a defenderse desde joven y sabe que estará seguro mientras no salga del "círculo", no obstante su deseo de integración y su espiritu rebelde le llevarán a romper las normas y salir del círculo, inscribirse en una escuela japonesa y pelear para superar toda discriminación. Sin embargo semejante acto de coraje por parte del protagonista se convertirá en un viaje iniciático en busca de su propia identidad, especialmente cuando conozca a Sakurai, una bella e impulsiva joven con la que iniciará una relación sentimental la cual se verá truncada una vez que la joven averigüe el origen coreano de Sugihara."