...Me converti en Magallanes, en Colón, en un explorador de los misterios de la mente,
y aprendí, despacio y a trancas y barrancas, lo que debia hacer.
Aprendí algo que hubiera sido evidente hasta para un niño.
Que la vida es sencillamente una colección de pequeñas vidas y que cada una de
ellas dura un día.
Que deberíamos dedicar cada día a buscar la belleza en las flores y en la poesia, y a
hablar con los animales. Que no hay nada como una jornada empleada en soñar,
en disfrutar de la puesta de sol o de la brisa fresca.
Pero sobre todo, aprendí que para mi vivir es sentarme en un banco junto a un viejo
río, con la mano en su rodilla, y a veces, en los días buenos, enamorarme...
-¿en que piensas?
-Pienso en ti...
<<El cuaderno de noah>>
((no puedo evitar emocionarme cuando leo palabras como estas, pensar que ojala toda esa historia de amor ocurriera de verdad. Es mágica, preciosa, que te hace comprender hasta donde llega el corazón a amar, la cabeza a aguantar, las ganas a recordar...que te demuestra las barreras que es capaz de saltar el amor. Una historia que no se borrará de mi mente, porque me he pasado la mitad del libro llorando de lo bonito que es imaginarse la historia...os lo recomiendo...tanto la pelicula como el libro porque ambos son preciosos...La pelicula es el diario de noah y el libro el cuaderno de noah, si alguno lo leeis ya me contareis))
Te quiero.
Te lo recordaría todos los días si hicera falta.
Pero sé que lo sabes.
Y eso es lo que vale.
Cuando no hace falta decir las cosas.
Porque las palabras, al fin y al cabo, son solo palabras. GRANDULLONA!