... daijaz_chili - Sta. Cruz de Tenerife - 10/03/2010 00:41:45
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Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: —¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: —¿Por qué no lloré yo?
Podra nublarse el
sol eternamente;
podra secarse en un
instante el mar;
podra romperse el
eje de la tierra
como un cristal.
Todo sucedera!
Podra la muerte
cubrirme con su
funebre crespon,
pero jamas en mi
podra apagarse la
llama de tu amor