-Nombre y apellidos: Kei Ogawa
-Edad: 14 años
-Cumpleaños: 6 de enero
-Curso: 1º
-Nacionalidad: Japonés (mitad sangre nórdica)
-Aspecto general: Mide 1,61 y no está en absoluto preocupado por crecer más como posiblemente la mayoría de los chicos de su edad. Cuerpo delgado y afeminado, manos gráciles y ágiles... todo esto le da igual mientras que sea aceptado por la persona a la que ama (de hecho no tiene ningún inconveniente en explotar esa faceta de su cuerpo si es por beneficio propio). Poca resistencia física porque no está acostumbrado a hacer ejercicio y a esto le pesa además el que duerma muy poco, generalmente 3 horas seguidas aunque desde que duerme con su novio logra conciliar el sueño con relativa frecuencia. Pelo originalmente rubio muy claro, se lo tiñe de gris desde hace ya unos años porque pensaba que en Japón para ser objeto de mira y burla de sus compañeros de clase mejor serlo intencionadamente (eso sí... las burlas duraron bien poco porque ya se encargó él de darles una buena lección). Ojos grises naturales enmarcados por unas espesas pestañas siempre con rimel negro a cuestas y una capa de sombra de ojos en negro ahumado, con la raya perfectamente hecha, le dan un aspecto de misterio sobre todo porque nunca se sabe en lo que está pensando cuando te mira sopesadamente. Viste siempre de gris (o al menos eso intenta puesto que así toda su ropa combina a la perfección) pero también le llama la atención el color plateado y la purpurina del mismo color. Adora los complementos de platino y todos los objetos que puedan hacerse en dicho material además de todo lo que brille. Las camisetas con el cuello dado de sí porque le agobian. Va a todas partes con su tiara que esconde un significado especial.
-Personalidad: Es un puteador nato sobre todo cuando se aburre. Ni él mismo sabe si catalogarse como buena persona o mala porque tiene esos conceptos muy alterados o más bien, no existen en su cabeza directamente. Si acaso algo bueno puede ser todo lo que sea bueno para su persona pues es bastante egoista pero aún así también disfruta con lo malo hacia él mismo. Posesivo hasta el extremo pero siempre en la sombra (los típicos ojillos que se le clavan a uno cuando te acercas demasiado a su prometido aunque no salte directamente). Se obsesiona por cualquier cosa... un peluche ajeno, un calzoncillo usado, la mascota de otra persona... y no lo pide sino que negocia, extorsiona o directamente lo roba aún sabiendo que si pregunta podrían dárselo, porque así el premio le sabe mucho mejor. ¿Cleptómano? No ¿Antojadizo? Al extremo. Es un chico sin dignidad y justamente eso le hace ser más "peligroso".
-Orientación sexual: Bisexual
-Le gusta: Hackear a diestro y siniestro, crear virus, asaltar bancos cibernéticamente, crear programas para uso propio, componer música industrial, arramplar dinero de la cuenta de su padre… en definitiva todo lo que tenga que ver con ordenadores los cuales maneja demasiado bien. Los helados, granizados y toda comida que se sirva fría. Los perros (siempre ha querido tener uno), el parapara, trapara y techpara (aunque más el último), tocar el bajo y el piano. El cuero negro le apasiona y más cuando está relacionado con el sexo duro y bestia, de hecho se considera masoca en ese sentido ya que le excita sentir dolor. El platino, el color gris, la ropa cómoda (por ejemplo le molestan los cuellos de las prendas por lo que suele darlos de sí .
-No le gusta: Ni el mar, ni las piscinas, ni los lagos… tiene fobia a las grandes masas de agua además de no saber nadar. Dormir porque la misma pesadilla se le repite una y otra vez en sueños así que solo aguanta tres horas seguidas durmiendo antes de despertarse por ello.
-Quién lo maneja: Chandria
-Otros: Vino a Saint Hermes porque estaba un poco mosqueado por permanecer demasiado tiempo en un mismo sitio. Mejor ser precavidos para que no le pille la justicia a uno. Ha estado unos meses en un orfanato porque no tenía a nadie que le cuidase cuando su madre fue ingresada en un psiquiatrico (padece de esquizofrenia además de estar sumergida en una profunda depresión. Terminó acuchillando a su hijo creyendo que era el padre de este, de lo que Kei guarda una cicatriz en el vientre) pero después, gracias a la gran suma de dinero con la que cuenta, logró independizarse a medias (ya que está en un internado que era la opción que tenía) y pagar el mejor psiquiátrico de Japón para su madre.
Aquí conoció a su gran amor, su perro más fiel, su estimable compañero de por vida (o así lo pretende), prometido y futuro marido. De esto piensa que le vino un gran golpe de suerte, toda la que ha ido acumulando desde que nació y siente cierto temor porque todo termine tan pronto como empezó. Y es que Shin es su talón de Aquiles (también Peropero) ya que junto a él se siente protegido pero a la vez muy vulnerable aunque confía plenamente en él y sabe que nunca le va a traicionar.
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Restauro de nuevo la cuenta del esflog. He borrado todas las anteriores entradas porque ahora pretendo dedicarlo a los kekillos que tengo por casa.
Como primera publicación os presento mi primer SD (muñeco de entorno a los 60cm). Es mi ojito derecho aunque no es el primero que vino a mi casa (de keko) sin embargo se trata de un personaje muy querido por mí con el que roleo así que al hacerlo en resina como que le tengo un cariño especial. Espero que a vosotros también os guste