Me pregunto dónde estaba yo el día que repartieron las cualidades personales.
Un día, de repente, todos fuimos llamados a yo qué sé dónde, ante yo qué sé quién y comenzó:
"Tú serás risueña.
Y tú tendrás un fuerte carácter.
Tú... tú serás responsable.
Y tú vas a ser muy trabajador.
A ti te voy a dar el don de la oportunidad.
Y a ti el de la paciencia.
Tú vas a dar los mejores abrazos del mundo.
Y tú vas a tener muy mal despertar."